Marketing médico y sanitario
Agencia de marketing médico: pacientes medidos, no impresiones
Trabajamos con clínicas y centros sanitarios de toda España. Montamos la medición primero, para que sepas qué canal te trae primeras visitas y cuánto te cuesta cada una, y después invertimos. Fijamos un objetivo de contactos por escrito a 90 días.
Sin compromiso y sin permanencia. Te decimos si te compensa antes de que inviertas nada.
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Qué es el marketing médico, y en qué se diferencia del resto
Marketing médico es captar pacientes en un sector donde la decisión es lenta, la confianza pesa más que el precio y lo que puedes decir en un anuncio está limitado por ley. Las tres cosas cambian la táctica por completo.
En la mayoría de sectores el embudo va de un anuncio a una compra en días. En sanidad, entre que alguien busca por primera vez y se sienta en tu consulta pueden pasar semanas, a veces meses. Busca síntomas, lee, pregunta a conocidos, compara dos o tres centros, mira reseñas, y solo entonces llama. Si mides solo el último clic, atribuyes el paciente al anuncio de marca que vio el día que ya se había decidido, y acabas apagando justo lo que lo trajo.
A eso se suma que la mitad de los contactos no entra por el formulario: entra por teléfono, por WhatsApp o por la ficha de Google sin pasar por la web. Una clínica que solo cuenta formularios está ciega sobre más de la mitad de lo que genera.
La confianza se construye antes del clic
Reseñas, nombre y titulación del profesional que atiende, instalaciones reales en foto y una explicación clara del tratamiento pesan más en la decisión que cualquier oferta. Es contenido, no publicidad, y es lo que hace que el clic que pagas acabe en llamada.
Lo que puedes decir está limitado
Google y Meta restringen la publicidad sanitaria, y la normativa española de publicidad sanitaria prohíbe prometer resultados y limita el uso de testimonios de pacientes y de imágenes de antes y después según el tratamiento. No es un obstáculo añadido: es el punto de partida del que se diseña el mensaje.
La competencia es local, no nacional
Salvo tratamientos muy concretos, un paciente no cruza media España. Compites con los cinco o seis centros de tu zona, y eso significa que el bloque de fichas de Google decide más que ninguna otra cosa.
El error que vemos en casi todas: medir visitas en vez de pacientes
Cuando entramos en una clínica que ya invertía, el problema casi nunca es el canal. Es que nadie sabe decir cuántas primeras visitas vinieron de cada euro.
El informe que recibe la dirección suele traer sesiones, impresiones y posiciones. Ninguna de las tres se puede llevar al comité de dirección, porque ninguna se convierte en facturación. La pregunta que hay que poder contestar es otra: de las primeras visitas de este mes, cuántas vinieron de Google Ads, cuántas de búsqueda orgánica, cuántas de la ficha y cuántas de recomendación, y a qué coste cada una.
Para contestarla hacen falta tres cosas que casi nunca están montadas: que la llamada se cuente como contacto, que el WhatsApp se cuente como contacto, y que el contacto se pueda cruzar después con si esa persona se presentó a la cita. Lo primero y lo segundo es trabajo de medición. Lo tercero exige algo del centro: marcar en la agenda de dónde vino cada paciente. Sin ese último paso, lo máximo que se puede optimizar es el coste por contacto, no el coste por paciente.
- Llamadas desde la web y desde la ficha de Google, contadas por separado y por franja horaria.
- Clics en WhatsApp, con el mensaje preparado para saber de qué página vino.
- Formularios, con la especialidad o el tratamiento que pedía cada uno.
- Cruce con la agenda: cuántos de esos contactos se convirtieron en primera visita.
Los cuatro canales, por orden de qué da señal antes
En una clínica el orden importa más que el presupuesto. Encender todo a la vez es la forma más cara de no aprender nada.
1. La ficha de Google, primero siempre
Es lo único que puede mover llamadas en semanas, no en meses. En una búsqueda sanitaria local el bloque del mapa sale por encima de los resultados normales: categorías correctas, cada tratamiento dado de alta como servicio, fotos reales del centro y del equipo, horario que cuadre con la realidad y un sistema para pedir reseñas sin forzarlas. Las llamadas que entran por la ficha se pueden medir igual que las de la web.
2. Google Ads, para saber qué tratamiento tira
Es el canal que convierte una hipótesis en dato en semanas. Campañas separadas por tratamiento, no una campaña de «clínica», porque el coste por contacto de una ortodoncia y el de una revisión no se parecen en nada. Negativas desde el primer día, horarios ajustados a cuándo puede responder tu recepción y una página por tratamiento, no la home.
3. SEO, para que el coste por paciente baje con el tiempo
El tráfico orgánico tarda entre seis y doce meses en consolidarse, y por eso se construye sobre lo que ya has aprendido con Ads: los tratamientos que demostraron traer pacientes rentables son los que merecen una página propia bien hecha. Hacerlo al revés es escribir cincuenta artículos y descubrir al año que ninguno tocaba lo que de verdad se vende.
4. Meta Ads, para generar demanda donde todavía no te buscan
Útil en tratamientos de decisión no urgente, donde el paciente no está buscando pero sí es receptivo. Es el canal con las restricciones más duras del sector y el que peor se mide si no está montado lo de arriba, así que casi nunca es por donde se empieza.
Qué se puede decir y qué no en un anuncio sanitario
No es una cuestión de criterio nuestro: es lo que aprueban las plataformas y lo que permite la normativa de publicidad sanitaria. Lo ponemos por delante para no construir una campaña sobre un mensaje que se va a caer.
- No se prometen resultados ni curaciones, ni con matices ni con letra pequeña.
- Las imágenes de antes y después tienen restricciones según el tratamiento, y en algunos están directamente fuera.
- Los testimonios de pacientes están limitados; una reseña pública en Google no es lo mismo que un testimonio usado como publicidad.
- La titulación y el número de registro sanitario del centro deben estar visibles, y además ayudan: es exactamente la señal de confianza que busca quien compara.
- Cada mensaje lo revisa y lo aprueba el responsable del centro antes de publicarse. Nunca al revés.
Marketing por especialidad
Cada especialidad tiene su propio ciclo de decisión, su propio ticket y sus propias restricciones. Lo de arriba es el marco común; estas son las páginas donde está el detalle de cada una.
Clínicas dentales
Ortodoncia, implantes y estética dental se comportan como tres negocios distintos, con costes por paciente que no se parecen. La página cuenta cómo se separan y qué se mide en cada uno.
Clínicas estéticas y medicina estética
El sector con las restricciones publicitarias más duras y la competencia más agresiva en puja. Cómo se anuncia sin que te rechacen la campaña cada semana.
Clínicas veterinarias
Urgencias, consulta general y planes de salud se buscan de formas muy distintas. El SEO local pesa aquí más que en ninguna otra especialidad.
Ópticas y centros auditivos
Dos negocios de salud con una parte comercial muy fuerte: la revisión gratuita llena la agenda, pero lo que sostiene la cuenta es la adaptación o la gafa. Medir solo citas engaña.
- Marketing para clínicas dentales
- Marketing para clínicas estéticas
- Marketing para clínicas veterinarias
- Marketing para ópticas
- Marketing para centros auditivos
- SEO local para ópticasSi lo que te interesa es solo salir en el mapa de tu zona.
- Google Ads para centros auditivosSi lo que te interesa es solo la parte de campañas.
- SEO para clínicas veterinariasUrgencias, consulta y planes de salud se posicionan por separado.
- Diseño web para clínicasSi lo que falla es la web: la cita, la velocidad en móvil y el RGPD de los datos de salud.
Cómo trabajamos con una clínica
Mismo método en todas, con el alcance ajustado al tamaño del centro. Son cuatro pasos y el primero no se salta nunca.
Diagnóstico gratuito, por escrito
Revisamos cómo apareces hoy, qué se mide, qué se queda fuera y dónde se pierden contactos. Te lo quedas, trabajes con nosotros o no, y si la respuesta es que no te compensa, te la damos igual.
Medición antes que inversión
GA4, Tag Manager y Consent Mode v2, con llamadas, WhatsApp y formularios contados como contactos y separados por tratamiento. Sin esto, cualquier cifra posterior es una opinión.
Encender por orden y revisar cada mes
Ficha de Google y campañas primero, SEO encima de lo aprendido. Media hora al mes con las decisiones del mes siguiente y un panel que puedes mirar cuando quieras, no un PDF de cuarenta páginas.
Un interlocutor senior fijo
Hablas siempre con quien lleva tu cuenta. Quince años en el oficio, más de 5 M€ gestionados en publicidad y cuentas de más de 50.000 € al mes: el alcance cambia, la forma de trabajar no.
Qué cuesta y cuándo se ve
Dos cifras que conviene tener claras antes de empezar, y las decimos antes de que preguntes.
Trabajamos con inversiones en anuncios desde 300 € al mes. Por debajo de esa cifra Google no reúne datos suficientes para optimizar y acabas pagando por aprender muy despacio. Esa inversión la pagas tú directamente a Google o a Meta; nuestra gestión va aparte, a precio cerrado, nunca por horas, y sale del diagnóstico por escrito antes de que decidas nada.
En plazos: la ficha de Google se mueve en semanas, Google Ads da datos útiles en el primer mes y el SEO consolida entre el sexto y el duodécimo. Por eso la mayoría de proyectos arrancan con los dos primeros a la vez y el tercero encima, cuando ya se sabe qué tratamientos merecen el esfuerzo.
Y una condición que ponemos por escrito: tras el diagnóstico fijamos contigo un objetivo de contactos medidos a 90 días. Si no se alcanza, seguimos trabajando sin cobrarte la gestión hasta conseguirlo. Depende de tres cosas que están en tu mano: que la medición entre desde el primer día, que la inversión se mantenga según lo acordado y que tu equipo atienda los contactos en plazo.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre marketing médico y marketing a secas?
Tres cosas: la decisión del paciente es mucho más lenta, la confianza pesa más que el precio y lo que puedes decir en un anuncio está limitado por la normativa de publicidad sanitaria y por las políticas de Google y Meta. Eso cambia qué se mide, en qué orden se encienden los canales y cómo se escribe cada mensaje.
¿Podéis anunciar cualquier tratamiento?
No, y conviene saberlo antes de presupuestar. Hay tratamientos con restricciones duras y otros directamente fuera de las políticas de las plataformas. En el diagnóstico te decimos cuáles de los tuyos se pueden anunciar, cuáles con límites y cuáles hay que trabajar solo por vía orgánica.
¿Cómo medís un paciente y no solo un clic?
Contamos como contacto la llamada, el clic en WhatsApp y el formulario, cada uno con el tratamiento que pedía. Eso da el coste por contacto por canal. Para llegar al coste por paciente hace falta un paso que depende de tu centro: marcar en la agenda de dónde vino cada persona que se presenta. Lo montamos y te enseñamos a mantenerlo.
¿Trabajáis con clínicas de fuera de Canarias?
Sí. Tenemos base en Tenerife y trabajamos con centros de toda España, con el mismo interlocutor senior y reuniones por vídeo. El SEO local se trabaja igual de bien a distancia: lo que importa es dónde busca tu paciente, no dónde está nuestra oficina.
¿Hay permanencia?
No. Ningún servicio tiene contrato de permanencia ni penalización por salir. Si un mes decides parar, paras, y te llevas las cuentas, la web, los contenidos y los datos, que son tuyos desde el primer día.
¿Cuánto tardo en ver resultados?
La ficha de Google se mueve en semanas. Google Ads da datos útiles dentro del primer mes. El SEO consolida entre el sexto y el duodécimo, y nadie serio te promete una posición concreta. Por eso solemos empezar por los dos primeros.
Pide tu diagnóstico gratuito
Cuéntanos qué centro tienes y qué quieres llenar. Revisamos cómo apareces hoy, qué se mide y dónde se pierden pacientes, y te lo contamos por escrito, trabajes con nosotros o no.
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