Partidos, candidaturas y gabinetes
Agencia de marketing político para partidos, candidaturas y gabinetes
El canal que usaba todo el mundo está cerrado: desde octubre de 2025 no se puede comprar publicidad política en Meta ni en Google, y TikTok no la admite desde 2019. Lo que queda es orgánico, medios propios, prensa y radio, y saber medirlo. Eso es exactamente lo que hacemos.
Sin compromiso y sin permanencia. Te decimos si te compensa antes de que inviertas nada.
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Qué es hoy el marketing político, cuando ya no se pueden comprar anuncios
Durante diez años, el marketing político digital en España fue en gran parte comprar alcance en Facebook e Instagram. Ese botón ya no existe, y el que no lo haya asumido va a llegar al 29-N con medio plan vacío.
El Reglamento (UE) 2024/900, conocido como TTPA, regula la transparencia y la segmentación de la publicidad política y se aplica desde el 10 de octubre de 2025. No prohíbe la publicidad política: le impone obligaciones de transparencia, etiquetado y límites a la segmentación. Lo que ocurrió es que las plataformas decidieron que cumplirlo no les compensaba.
Meta lo anunció el 25 de julio de 2025 y dejó de admitir publicidad sobre temas políticos, electorales y sociales en la Unión Europea a principios de octubre de ese año. Google lo había anunciado antes, el 14 de noviembre de 2024, y retiró la publicidad política de sus superficies en la UE, YouTube incluido. TikTok no admite anuncios políticos en ningún país desde 2019.
Así que el marketing político de 2026 no es elegir entre canales de pago. Es construir alcance que no se compra: posicionamiento en el buscador, medios propios, vídeo que se distribuye solo, prensa y radio donde todavía es legal pagarlas, y una medición que te diga cuál de esas cosas está moviendo algo.
La buena noticia, si la hay, es que esto iguala el terreno. Cuando el alcance se compraba, ganaba el que tenía más presupuesto. Ahora gana el que tiene mejor mensaje, lo publica antes y sabe dónde está pasando algo.
Si lo que buscabas era la disciplina de fondo y no el servicio, la guía está en el blog: qué es el marketing político y cómo se construye una estrategia.
El 29-N, con el calendario en la mano
Las elecciones generales se celebran el domingo 29 de noviembre de 2026. Las fechas no se negocian y condicionan todo el plan.
Hay además una fecha que se olvida siempre: la publicación de encuestas está prohibida en los cinco días anteriores a la votación. Si tu plan de contenidos se apoyaba en datos demoscópicos, ese tramo hay que tenerlo escrito con otra cosa desde antes.
Los plazos exactos, los trámites y las dudas de interpretación los fija la normativa electoral y los resuelve la junta electoral competente. Nosotros trabajamos dentro de ellos, pero no damos asesoría jurídica: eso es de vuestra asesoría y de la junta.
5 de octubre: la convocatoria
El real decreto de disolución y convocatoria se aprobó el 5 de octubre de 2026. Desde su publicación en el boletín oficial arranca el periodo electoral, y con él las limitaciones del artículo 50 de la LOREG a lo que pueden hacer los poderes públicos.
Del 13 al 27 de noviembre: la campaña
Quince días de campaña oficial, que empiezan a las 0:00 del viernes 13 y terminan a las 24:00 del viernes 27. Es la ventana en la que se concentra casi todo, y por eso lo que no esté construido en octubre llega tarde.
28 de noviembre: jornada de reflexión
Sin actos ni propaganda electoral. En digital esto significa programar con cabeza: una publicación programada que se dispare ese día es un problema, y el mismo criterio vale para boletines, mensajes y anuncios no electorales que puedan parecerlo.
29 de noviembre: la votación
Los colegios abren a las 9:00 y cierran a las 20:00. Es el día con más tráfico del año en la web de cualquier candidatura y el único que no se puede repetir si algo se cae.
Qué canales de pago siguen siendo legales en una campaña
Mucha gente ha pasado de «lo pago todo en Meta» a «no se puede pagar nada». Las dos cosas son falsas. Esto es lo que queda.
Un matiz que conviene entender bien, porque es donde más se equivoca la gente: lo que las plataformas han cerrado es la publicidad, no la cuenta. Un partido, un candidato o un cargo público puede seguir publicando lo que quiera en Facebook, Instagram, YouTube o TikTok. Lo que no puede es poner dinero detrás para ampliarlo.
Prensa escrita y radio privada: sí
El artículo 58 de la LOREG reconoce a las candidaturas el derecho a contratar publicidad en prensa periódica y en emisoras de radio privadas, con un límite de gasto sobre el total de la campaña y sin que las tarifas puedan ser superiores a las de la publicidad comercial. Es, a día de hoy, el canal pagado más potente que queda.
Televisión privada y medios públicos: no
El artículo 60 prohíbe contratar espacios de publicidad electoral en medios de titularidad pública y en televisiones privadas. A cambio, las candidaturas tienen derecho a espacios gratuitos de propaganda en radio y televisión públicas, repartidos según sus resultados anteriores.
Meta, Google, YouTube y TikTok: no
No es que esté mal visto: es que la plataforma no acepta el anuncio. Y si cuela, lo retira. Montar el plan contando con que no te van a detectar es montar el plan contando con perderlo a mitad de campaña.
Exterior, buzoneo y producción: sí
Vallas, mupis, lonas, cartelería, mailing y todo lo físico siguen funcionando igual que siempre, con las reglas de espacios y de gasto de la normativa electoral. Para muchas candidaturas locales es donde ha vuelto el dinero que antes iba a Facebook.
Si vienes de gestionar campañas en Facebook e Instagram y quieres entender qué sigue siendo posible en esa plataforma para lo que no es político, lo contamos en agencia de Meta Ads.
Lo que sustituye al alcance comprado
Si no puedes pagar por llegar, tienes que merecerlo. Son cuatro frentes y ninguno es rápido, por eso se empiezan antes de la campaña y no durante.
El buscador
Es el canal más infravalorado de una campaña y el único donde el trabajo todavía compra posición. La gente busca el nombre del candidato, busca el programa, busca «qué propone X sobre vivienda» y busca cómo y dónde se vota. Si la respuesta que encuentra no la has escrito tú, la ha escrito otro.
Los medios propios
La web, el boletín, la lista de WhatsApp, la base de afiliados y simpatizantes. Es lo único que no te puede cerrar una plataforma de un día para otro, y lo único que sigue siendo tuyo la semana después de las elecciones.
El vídeo que se mueve solo
Cuando no hay presupuesto de alcance, la pieza tiene que ganárselo. Eso cambia el modo de producir: piezas cortas, reconocibles en el primer segundo, pensadas para que alguien las reenvíe, y muchas, no una cara.
La prensa
La cobertura ganada vale ahora más que antes, precisamente porque ya no se puede comprar la alternativa. Eso sube el valor de un gabinete que trabaja bien y de una sala de prensa que un periodista pueda usar a las once de la noche sin llamar a nadie.
El trabajo de buscador lo desarrollamos en agencia SEO, que es el mismo oficio aunque aquí el producto sea una candidatura.
Sin anuncios, la medición deja de ser un lujo
Mientras se compraba alcance, el panel de la plataforma te decía qué pasaba. Ahora no hay panel. Si no mides tú, estás a ciegas durante quince días que cuestan una legislatura.
Esto es lo que mejor sabemos hacer y es, con diferencia, lo peor resuelto en las campañas que hemos visto. La mayoría llega al día de la votación sin poder responder a una pregunta tan básica como de dónde vino la gente que se apuntó a un acto.
Lo que instalamos es sencillo de decir y nada frecuente de encontrar: GA4 y Tag Manager bien configurados, Consent Mode v2 con el consentimiento denegado por defecto, etiquetado de todas las campañas con UTM desde el primer día, y eventos para lo que de verdad importa —altas en el boletín, apuntarse a un acto, descargas del programa, pedir el voto por correo, formularios de voluntariado y llamadas.
Y una pieza que casi nadie monta: un cuadro de mando único donde conviven el tráfico, las altas, las menciones en prensa y lo que publica la competencia. En campaña no hay tiempo de abrir seis herramientas. Hay que mirar una pantalla por la mañana y decidir.
Hay un límite que conviene decir en voz alta: sin publicidad de pago no existe una atribución limpia de «este impacto trajo este voto», y quien te la prometa te está vendiendo humo. Lo que sí se puede saber es qué contenido mueve gente, qué canal trae a los que luego hacen algo y qué se murió sin que nadie lo notara.
El detalle de cómo montamos todo esto está en analítica y tracking.
La web de campaña: quince días de pico y una noche crítica
Una web de candidatura no se parece a ninguna otra. Pasa de no existir a tener su máximo histórico de tráfico en dos semanas, y el día que más la necesitas es el que menos margen tienes.
- Tiene que aguantar el pico. La noche electoral y el día después concentran una parte enorme del tráfico de todo el ciclo, y se cae justo el que no lo previó.
- Tiene que ser accesible de verdad. No es una cuestión estética: quien se presenta a gobernar enseñando una web que un lector de pantalla no puede leer tiene un problema de coherencia, además del legal.
- Tiene que cargar en un móvil normal, con la red de un acto lleno de gente. El programa en un PDF de veinte megas no lo abre nadie.
- El programa electoral tiene que estar en HTML, por secciones y con sus propias URL. En PDF no se encuentra, no se enlaza, no se cita y no se posiciona.
- Tiene que tener su banner de consentimiento y su política de privacidad bien hechos. Recoger datos de simpatizantes sin eso es exactamente el tipo de error que acaba en portada.
- Y tiene que poder actualizarla alguien del equipo a las once de la noche sin llamar a una agencia.
- agencia de diseño webCómo hacemos webs que cargan rápido en un móvil normal y que se pueden actualizar sin llamar a nadie.
- ley de accesibilidad web y sus sancionesQué exige la norma, a quién alcanza y los tres fallos que tiene casi cualquier web.
Reputación, crisis y las cuarenta y ocho horas malas
En una campaña, la crisis no es una posibilidad: es una fecha que todavía no conoces. La diferencia entre las que se gestionan y las que se desbordan casi nunca es el talento, es tener el protocolo escrito antes.
Lo primero es saber qué se está diciendo. Escucha activa con alertas sobre el nombre del candidato, el del partido y los dos o tres temas que te pueden explotar, con aviso al móvil de quien tenga que decidir y no al correo de quien lo lee el lunes.
Lo segundo es tener decidido de antemano quién responde, en qué plazo y con qué tono, y qué cosas no se responden. La mitad de las crisis digitales de una campaña son crisis porque alguien contestó en caliente a algo que se habría apagado solo.
Lo tercero es la parte aburrida que salva: los accesos. Quién tiene las contraseñas, con qué doble factor, qué pasa si esa persona está en un acto, y cómo se recupera una cuenta a las dos de la mañana. Hemos visto perder más tiempo en eso que en redactar la respuesta.
Y hay una capa nueva que ya no se puede ignorar: lo que contestan los asistentes de IA cuando alguien les pregunta por tu candidato. Cada vez más gente lo consulta ahí antes que en Google, y lo que responden lo construyen con lo que encuentran escrito. Si tu web no explica tus posiciones con claridad, lo hará la fuente que sí lo haga.
Dónde está nuestra línea, y por qué te conviene que la tengamos
Esto es un sector donde hay quien vende cosas que nosotros no hacemos. Preferimos decirlo antes de la primera reunión que después.
Esto no es postureo ético: es gestión de riesgo. Una candidatura a la que le descubren una red de perfiles falsos pierde más en un día de lo que esa red le dio en toda la campaña. Y la agencia que se la montó ya no está ahí para explicarlo.
- No montamos cuentas falsas, ni redes de perfiles, ni bots, ni comentarios comprados. Ni para empujar lo tuyo ni para hundir lo de enfrente.
- No hacemos campañas de desinformación, ni piezas diseñadas para que parezcan de otro, ni vídeo sintético que suplante a una persona real.
- No segmentamos con datos de ideología, religión, salud, origen o afiliación sindical. Son categorías especiales y en publicidad política están expresamente limitadas.
- No compramos bases de datos de contactos. Si no se apuntaron, no se les escribe.
- No trabajamos a la vez para dos candidaturas que compitan en la misma circunscripción, y lo decimos por escrito en el contrato.
- No prometemos resultados electorales. Nadie serio lo hace, y quien lo haga delante de ti te está diciendo algo sobre cómo trabaja.
Qué podemos enseñar y qué no
En este sector todo el mundo dice haber estado detrás de algo que no puede nombrar. Nosotros preferimos decir exactamente lo que hay.
No vamos a decirte que hemos ganado elecciones. Lo que traemos es otra cosa, y para lo que hace falta ahora vale más: quince años midiendo campañas digitales y la costumbre de trabajar con las reglas de la administración pública encima.
En su trayectoria profesional, el equipo ha trabajado en proyectos para el Cabildo de Tenerife y para TITSA, la empresa de transporte público de la isla. Son encargos donde cada decisión hay que documentarla, justificarla y poder enseñarla después. Esa forma de trabajar es exactamente la que necesita un gabinete que tiene que rendir cuentas de en qué se gastó cada euro.
Y lo que de verdad nos separa en este momento concreto es el motivo por el que has llegado hasta aquí: el canal de pago está cerrado y lo que queda —orgánico, web y medición— es lo que llevamos quince años haciendo para negocios que no podían permitirse fallar. Las campañas que mejor lo van a pasar este noviembre no son las que tengan más presupuesto, sino las que sepan trabajar sin comprarlo.
Cómo trabajamos con una candidatura o un gabinete
A precio cerrado, sin permanencia y con las cuentas y los datos a tu nombre desde el primer día. En campaña, además, con un calendario que va al revés: se cuenta hacia atrás desde el 29-N.
Cobramos a precio cerrado, nunca por horas, y la cifra la sabes antes de firmar. No hay permanencia. La web, las cuentas, los perfiles, las listas y los datos son de la candidatura o del partido desde el primer día; si un día lo dejamos, todo se queda contigo y no hay nada que «liberar».
Firmamos confidencialidad y exclusividad de circunscripción. Y si lo que necesitas es que formemos a tu equipo para que lo lleve por dentro en vez de contratarnos a nosotros, también lo hacemos: en un gabinete que va a seguir después de las elecciones, muchas veces sale mejor.
Lo que no firmamos son resultados electorales ni posiciones en Google, porque no dependen de nosotros. Firmamos el trabajo, el calendario y lo que vas a poder medir.
Diagnóstico gratuito
Miramos qué se encuentra hoy de tu candidatura en Google y en los asistentes de IA, en qué estado están la web y la medición, qué están haciendo las candidaturas con las que compites y qué de tu plan actual ha dejado de ser posible. Te llega por escrito y es tuyo aunque luego no sigamos juntos.
Medición instalada antes que nada
GA4, Tag Manager, Consent Mode v2, UTM en todo y los eventos que importan. Es lo primero porque todo lo que se haga antes de tenerla no se va a poder contar después.
Plan contado hacia atrás desde el día de la votación
Qué tiene que estar publicado en octubre para que funcione en noviembre, qué se produce antes de que el equipo esté sin dormir, y qué se deja escrito para la jornada de reflexión y para la noche electoral.
Durante la campaña, cadencia diaria
Un cuadro de mando y una conversación corta al día, no un informe mensual. En quince días, un informe mensual llega cuando ya no sirve.
Otras páginas que le sirven a una candidatura
Los servicios que sostienen una campaña cuando no se puede pagar publicidad, y la página hermana para quien comunica desde la institución y no desde el partido.
- Comunicación institucionalLa otra mitad: lo que puede decir un ayuntamiento, un cabildo o una consejería, que no es lo mismo que puede decir un partido.
- Agencia SEOCerrado el canal de pago, el buscador es el sitio donde todavía se puede ganar visibilidad por trabajo y no por presupuesto.
- Analítica y trackingGA4, Tag Manager y Consent Mode v2 bien puestos: sin anuncios, la medición es lo único que te dice qué está funcionando.
- Agencia de diseño webLa web de campaña, que pasa de cero visitas a su pico en quince días y tiene que aguantar la noche electoral.
- Producción audiovisualEl vídeo que se distribuye solo, que es lo que queda cuando no puedes comprar alcance.
Preguntas frecuentes
¿De verdad no se puede pagar publicidad política en Meta ni en Google?
En la Unión Europea, no. Meta dejó de admitir publicidad sobre temas políticos, electorales y sociales a principios de octubre de 2025, tras anunciarlo el 25 de julio de ese año, y Google retiró la publicidad política de sus superficies en la UE, YouTube incluido, después de anunciarlo el 14 de noviembre de 2024. TikTok no la admite en ningún país desde 2019. Las dos primeras lo hicieron por el Reglamento (UE) 2024/900, que se aplica desde el 10 de octubre de 2025 y que no prohíbe la publicidad política, pero le impone obligaciones que las plataformas prefirieron no asumir.
¿Entonces ya no puedo usar Facebook, Instagram o TikTok en campaña?
Sí puedes, y deberías. Lo que se ha cerrado es la publicidad, no la cuenta. Puedes publicar, emitir en directo, hacer vídeo y contestar comentarios con total normalidad. Lo que no puedes es poner dinero detrás para ampliar el alcance de un mensaje político. Eso cambia la forma de trabajar: hay que producir más piezas y mejores, porque cada una tiene que ganarse sola la distribución.
¿Qué publicidad de pago sigue siendo legal en una campaña electoral?
La prensa periódica y las emisoras de radio privadas, según el artículo 58 de la LOREG, con un límite de gasto sobre el total de la campaña y con tarifas que no pueden ser superiores a las comerciales. Y toda la publicidad exterior y el material impreso, con las reglas de espacios de la normativa electoral. Lo que no se puede contratar, por el artículo 60, son espacios de publicidad electoral en medios de titularidad pública ni en televisiones privadas; a cambio hay espacios gratuitos en radio y televisión públicas.
¿Trabajáis para cualquier partido?
Trabajamos con candidaturas y organizaciones que compiten dentro de las reglas del juego democrático, sin mirar su color. Lo que sí tenemos es una regla de exclusividad: no llevamos a la vez dos candidaturas que compitan en la misma circunscripción, y queda por escrito en el contrato. Y hay cosas que no hacemos para nadie: cuentas falsas, bots, desinformación y segmentación con datos de ideología o de salud.
¿Cuándo hay que empezar?
Antes de lo que la mayoría empieza. El posicionamiento en buscadores tarda meses en moverse, la web lleva semanas y la medición hay que instalarla antes de que haya nada que medir. En una campaña de quince días lo único que se puede improvisar es la reacción del día; todo lo demás tenía que estar hecho. Si llegas tarde, el orden cambia y lo decimos sin rodeos en el diagnóstico.
¿Podéis garantizarme votos o una posición en Google?
No, y desconfía de quien lo haga. Los resultados electorales dependen de muchas cosas que no toca una agencia, y las posiciones en Google las decide Google. Lo que sí firmamos es el trabajo, el calendario y qué vas a poder medir. En campaña eso vale más que una promesa: te permite decidir con datos los días que quedan.
¿Qué se puede medir si no hay campañas de pago?
Bastante más de lo que se mide hoy. Tráfico por origen con todo etiquetado, altas en el boletín, inscripciones a actos, descargas del programa, solicitudes de voto por correo, formularios de voluntariado y llamadas, cada una con su procedencia. Lo que no existe sin publicidad es una atribución limpia de impacto a voto, y nadie honesto te la va a vender.
Somos un gabinete de prensa, no una campaña. ¿Esto nos sirve?
Sí, y es la mitad de nuestro trabajo en este sector. Un gabinete necesita la sala de prensa usable, la escucha activa montada, el protocolo de crisis escrito, la web rápida y la medición de qué cobertura acaba trayendo gente. Si además comunicas desde una institución y no desde el partido, las reglas son otras y las contamos en nuestra página de comunicación institucional.
¿Y si lo que queremos es que nos formen para llevarlo nosotros?
También lo hacemos, y en un gabinete que va a seguir funcionando después de las elecciones suele salir mejor que externalizarlo entero. Formación al equipo, el sistema montado y documentado, y nosotros detrás cuando haga falta. Lo que no cambia es que las cuentas y los datos son vuestros desde el principio.
¿Dais asesoría legal sobre la LOREG?
No. Citamos la norma por su artículo y trabajamos dentro de ella, pero las dudas de interpretación las resuelve la junta electoral competente y vuestra asesoría jurídica. Lo que sí hacemos es avisar cuando algo del plan nos parece que entra en terreno dudoso, antes de publicarlo y no después.
Pide tu diagnóstico gratuito
Cuéntanos a qué te presentas o a quién representas y en qué punto estás. Te enviamos por escrito qué se encuentra hoy de ti, qué de tu plan ha dejado de ser posible y qué haríamos primero, con el calendario electoral en la mano.
Revisa estos campos antes de continuar:






